Pues bien el mundo continúa su inexorable mecánica quántica que mueve las masas, cuando la hecatombe de la consciencia disipa más de un sentimiento encontrado, yo siempre ruedo por esta ciudad con unos cuantos pesos en los bolsillos pues es la estrecha vía que me toca llevar, poco o nada comparto con las masas cuando he de salir, hasta que me encuentro amenizado por el gusto de la cerveza, o unos buenos tragos de Brandy, Anoche: fui a dar al lugar que por varias semanas se ha hecho mi trinchera la guerra es mujer, “la cabeza de la babosa” y para ser sincero no encuentras nada fantástico nada diferente de Cervezas, cigarrillos, licores fuertes, lindos escotes, amplias caderas, y olores no certificados, la administradora que se llama lavida gran amiga mía me convido un par de cervezas mientras yo me llevaba un rubio a la boca, estas cervezas a causa de los alcaloides y de el calor que siempre me proporcionan mis chaquetas se prologaron hasta tempranas horas del día que venia rompiendo fuente. He conocido a la mujer en este lugar más hermosa de mi vida, con la geometría y la simétrica puesta en su rostro como calculada por el compás de algún artista, Salí del lugar con ella la lleve a un lugar mejor y dialogamos largo rato, jamás se me cruzo por la mente llevarla a la cama, aun que no lo niego el alcohol me llevo a varias veces tocar su trasero y palpar un poco su pecho, se sentía tan real como el frío y la vida misma.
Realidad que después de cruzar por quinta vez el mismo parque no volví a sentir, la mujer había desaparecido, había desaparecido de mi vista sin rastro alguno, y yo no tenia un centavo ya en mis bolsillos, supongo que por eso se molesto y mi consciencia la elimino, me vi. a mi mismo en la miseria, probé el sabor de la propia humillación y la soledad, quise romper en llanto pero me contuve, me sentí solo, hacia falta limpiar tanta mierda de mi vida, me revolqué en la sal negra de la desesperación y la noche, taticardia, cartílago nasal ardiendo, sudor en el rostro , gusanos verdes comiéndose el cerebro, balbuceo seco de olor a acetato y ácidos tratados, en ese momento me sentía en un alto vaivén, destruido totalmente por mi alter ego, que me rompía las costillas a hachazos, Debo aprender a ser honesto conmigo mismo, a no decirle mentiras a mi cerebro, a no inventar personajes, a no inventar lugares, a no asumir que soy inmortal, invencible y duradero, soy una pila barata, no una alcalina. Para empezar, debo conocer los detalles para emprender acciones: La soledad carcome mis vértebras, tengo una vida en la que nadie metería ni por piedad las narices, se las untaría demasiado, quema en vida ser compañero de habitación del diablo, duelen y desagradan los desayunos de la bruja, no comprendo aun el ajedrez del monstruo de mis sueños, los recuerdos vienen y van como una vida vencida, reparando fierros que nadie admira, A veces prefiero soportar las conversaciones estúpidas de los conocidos que quedarme solo y entregarme a mis pensamientos, me han malacostumbrado, la falta de responsabilidad corre a 150 kilómetros la hora, estoy en el caos, voy bajando por la quinta con cuatro calañas cada ocho días, no soy lo suficientemente fuerte para obtener lo que deseo, mis proyectos tienen un trayecto ya eficaz de cerebro al recto, todos van a dar al retrete, el desorden en mis horas de sueño me esta llevando al stress, siento que hice ya lo que todo hombre desearía hacer, en el nombre de la anhelada moneda, de las escobas y del perro, que esta noche no invente yo, ningún personaje callejero.
Realidad que después de cruzar por quinta vez el mismo parque no volví a sentir, la mujer había desaparecido, había desaparecido de mi vista sin rastro alguno, y yo no tenia un centavo ya en mis bolsillos, supongo que por eso se molesto y mi consciencia la elimino, me vi. a mi mismo en la miseria, probé el sabor de la propia humillación y la soledad, quise romper en llanto pero me contuve, me sentí solo, hacia falta limpiar tanta mierda de mi vida, me revolqué en la sal negra de la desesperación y la noche, taticardia, cartílago nasal ardiendo, sudor en el rostro , gusanos verdes comiéndose el cerebro, balbuceo seco de olor a acetato y ácidos tratados, en ese momento me sentía en un alto vaivén, destruido totalmente por mi alter ego, que me rompía las costillas a hachazos, Debo aprender a ser honesto conmigo mismo, a no decirle mentiras a mi cerebro, a no inventar personajes, a no inventar lugares, a no asumir que soy inmortal, invencible y duradero, soy una pila barata, no una alcalina. Para empezar, debo conocer los detalles para emprender acciones: La soledad carcome mis vértebras, tengo una vida en la que nadie metería ni por piedad las narices, se las untaría demasiado, quema en vida ser compañero de habitación del diablo, duelen y desagradan los desayunos de la bruja, no comprendo aun el ajedrez del monstruo de mis sueños, los recuerdos vienen y van como una vida vencida, reparando fierros que nadie admira, A veces prefiero soportar las conversaciones estúpidas de los conocidos que quedarme solo y entregarme a mis pensamientos, me han malacostumbrado, la falta de responsabilidad corre a 150 kilómetros la hora, estoy en el caos, voy bajando por la quinta con cuatro calañas cada ocho días, no soy lo suficientemente fuerte para obtener lo que deseo, mis proyectos tienen un trayecto ya eficaz de cerebro al recto, todos van a dar al retrete, el desorden en mis horas de sueño me esta llevando al stress, siento que hice ya lo que todo hombre desearía hacer, en el nombre de la anhelada moneda, de las escobas y del perro, que esta noche no invente yo, ningún personaje callejero.

1 comentarios:
y a veces cuesta no tratar de pensar, que me estoy imaginando todos los dias. Por el miedo a desaparecer y llegar a un mejor lugar.
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