9.7.09

Corazon del perro

El dolor de cabeza me avienta hasta el viejo banco de un parque
A roer las sobras de felicidad que deja el transeunte para mi
Lo unico que me incita a seguir viviendo es la idea del suicidio
Me pregunto si acaso, solo si acaso
No hubiese sido mejor soñar mi vida
No es esta mi mejor ilusion dejar un craneo vacio
Y a la deriva
Me tiendo a decir
Que era mas dulce el café de la instatisfaccion
Que el cigarro de mi vida
Pues el primero era eterno
Y este ultimo cada dia se hace de sabor mas efimero…
Anochese y siempre me retiro
Bajo una helice impotente a escapar de tanto calor
Y me paso sorbos amargos por la garganta
Y recuerdo tus besos, que como un niño
Eran paz en tiempos de guerra
Recuerdo el margen de tu cuerpo
Tus cejas bien marcadas, retorcido de deseos
He empezado a irritar mis manos con mi cuello
Todas las ideas del suicidio me parecen mediocres
Y no voy a usar ninguna de mis armas para ello
Aquí cantan en derredor
Las voces de los cansados por el camino
Del pequeño solitario tirado en un rincon
De este pais, el enviado del pasado para el destino
El aluvion
De poemas restringidos
Dejadme en paz, por favor
Dejadme pensar en ella
Dejad que sueñe, si sueños
son de mi vida la única
instancia en caer certera
Como soberana túnica
sobre oscura carretera

Dejadme soñar con ella...

Aunque mate y me desangre
entre sabanas enfermas...
Dejadme beber sus brazos
aunque me ahoguen y muerdan

Devorando mis retazos...
Dejad que inunde mi noche...
Dejadla allí justo en medio
De mis párpados
Sobre el cielo de hormigón
De mi frío apartamento...
Dejad que caiga en mi boca
Melodía de cemento
Cada apagón de luz
como araña
Para buscar en mis dientes
su alimento,

dejadla os pido dejadla...
Aunque su fuego provoque
risas lejanas,

Aunque mis manos no toquen,
mas que su calma

Aunque mi voz no salpique
mas que su cara...

Aunque mis dedos parezcan
histéricos en la maquina

Dejadla volar en mis sueños
si de sueños se desgrana
mi vida toda y sin ganas
al funeral me despeño,
mas que con miedo, con saña....

Dejadla en mis pequeñas muertes
en mis noches agitadas.
Ayer de sexo, hoy de inútiles
Y crueles fantasmas...

Dejad que me embriague
Su pie en mi certeza

Y su uña encarnada
En mi espesa
barba...

Dejad que juegue en mis pausas
que el reloj acompase su obra
me despierte hora a hora
con honor o deshonra
Como queráis, mas dejadla...
dejadla encerrada en mi alcoba.

¿Es que no entienden,
malignos espectros plateados
que en mi dolor beben
y se deleitan a diario,

¿No entienden cuan tarde es ...
para recibir lo esperado?

¿No recuerdan que una noche...
en aquél árbol lejano
les jure esperarla siempre
pero he fallado
sucumbiendo al desencanto....?

¿Es que no saben que ahora,
mas que abrazarla deseo
poder contemplar su sombra
pues su rostro inunda de miedo
mis horas....?


Si miento, quiero abrazarla...
pero no debo, pero no puedo...

Tal vez logré cual el tiempo
aferrarla y en su carne
me convenza de que existe
de que abandonó ese reino
en el cual condenarla siempre
los ángeles quisieron.....

Por eso os pido... clemencia...
premio a mi larga paciencia...
Y respeto a mi duelo...

¡Alejáos de aquí,
abominables fantasmas...
voces de muertos...
marchaos con vuestra música
a otro cuento...

Pero dejadla, dejadla a ella
(Aunque me quiebre el silencio...)
Dejadla, mas no la dejéis...

Ni en mi puerta ni en mi suelo...
Ni en mi balcón ni en mi patio...
Dejadla solo en un sueño...

Donde siempre condenada
la tuvisteis al recuerdo...
Dejadala allí como siempre.
Y así obráis os prometo...
Abandonar este mundo
A sus ojos unirme luego
En ese reino de plata
Y de silencios

De mármol
Y recuerdos,
De lluvias y reflejos...

Unirme a su canto eterno
A sus guantes soberanos
Negros como cuervos

A la fuerza de sus manos...
A su audaz pecho...
A su altivo paso...

Me uniré, así lo espero
Si la dejáis allí mismo

A mi Dama Oscura pues dueños
De mi alma sus dedos
Me rocían de estrechos
Callejones, y de encierros...

Allí voy Reina mía,
allí duermo, allí muero...

Sólo te pido espérame
Vestida de hielo
Del otro lado del monte
Dominado por Morfeo ...

Espera mis dulce abrazo...
Espera mi desconsuelo...

Ya libre de las tinieblas
mundanas podré besarte
Sin pena y sin miedo...
Tal vez hasta me atreva
Allí mismo a amarte...

Tal vez, hasta pueda
un cuento... Obsequiarte

Quizás, aunque no lo prometo...
Pueda escribir un destello
De frágiles pactos
Con estrellas y cielos

Para que la tierra sepa
De tus risas y tus juegos...

Espérame reina mía,
Espera, no tardo mucho...
Mientras temblando escucho
Aun el martirio concreto
De los golpes, de los ecos...

Camino hacia tu morada...
Me asomo hacia lo eterno...
Dejadla que se lleve el corazon
De este perro solitario. Oh tiempo!